jueves, marzo 11, 2010

Hesse...

Hubiera bastado con hacer un "copy-paste", pero prefiero sentir el placer de escribir estas líneas que no son mías, por cierto, sino de uno de mis más admirados escritores, Hermann Hesse, y corresponden a un extracto de la introducción de su libro "Demian":

"...Hoy se sabe menos que nunca lo que es un hombre vivo, y se lleva a morir bajo el fuego a millares de hombres, cada uno de los cuales es un ensayo único y precioso de la naturaleza. Si no fuéramos algo más que individuos aislados, si cada uno de nosotros pudiese  realmente ser borrado por completo del mundo por una bala de fusil, no tendría ya sentido alguno relatar historias. Pero cada uno de los hombres no es tan sólo él mismo; es también el punto único, particularísimo, importante siempre y singular, en que se cruzan los fenómenos del mundo, sólo una vez de aquel modo y nunca más. Así, la historia de cada hombre es esencial, eterna y divina, y cada hombre, mientras vive en alguna parte cumple la voluntad de la Naturaleza, es algo maravilloso digno de toda atención...", "...No soy un hombre que sabe. He sido uno que busca y lo soy aún, pero no busco ya en las estrellas ni los libros; comienzo a escuchar las enseñanzas que mi sangre murmura en mí. Mi historia no es agradable, no es suave ni armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a ensueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse a sí mismos."

martes, enero 05, 2010

A mi madre


Madre,

Aquí estamos, donde tu quisiste estar, con los que quisiste estar y con la música que tu misma escogiste.
Te vas temprano pero dejas tus huellas imborrables de alegría y amor entregados en las memorias de todos quienes te conocimos.

Desde mi perspectiva de hijo no dejo de sentir admiración por ti, madre toda y en todo momento. Tu vida fuimos nosotros, tus hijos, nos amaste profundamente y sé que tu amor no se fue con tu último aliento.

Te vas y también siento que se va ese rincón único en el que nada me sucede, en el que la música es tu suave latir de corazón y tu arrullo es el único movimiento dulcemente adormecedor.

Se asoma en mí esa sensación de desamparo y angustia que lucha frente a frente con mi convicción de que perdudarás de alguna forma que por ahora desconozco.

Recorren mi mente tantos recuerdos de tierna infancia, de tu calor y protección, de tu mano, siempre apretando fuerte cuando caminábamos por la calle, de tus abrazos; de esos que quitan el aire, de los innumerables "te amo mucho, hijo".
Y es que fuiste incansable en amarnos y protegernos. Nuestras penas eran tus penas multiplicadas por mil, nuestras alegrías eran tu tranquilidad y felicidad.

En paz me deja saber que te abracé y besé todas las veces que quise, y quise muchas.
En paz me deja saber que partiste sabiendo todo lo que te amo.

Desde mi perspectiva de padre me dejas la vara muy alta, pero también me dejas las herramientas para igualarla y superarla.  33 años aprendí de ti...

Alguna vez critiqué que aceptaras todos mis defectos sin mayor preocupación y argumentabas que lo hacías porque mis defectos eran los tuyos y me dejabas ser confiando en mi criterio y capacidad "del darse cuenta"

No creas que tu responsabilidad de cuidarnos termina aquí y aunque parezca contradictorio hoy no me despediré de ti sino que te daré una bienvenida pues estarás de otra forma en nuestras vidas.

martes, octubre 09, 2007

Por qué mi película favorita?


Cuando la vi quedé empapado de emociones que no me podía explicar.
Una fotografía estremecedora, una obscuridad mística, una lluvia incesante en un mundo atiborrado de luces parpadeantes y de caótico funcionar.
Mucho tiempo después pude aprehender lo que otra parte de mí ya había entendido y me lo había hecho saber a través de emanaciones de placer, impulsos de introspección acompañados de una felicidad atávica y que nada tiene que ver con la alegría pasajera en nuestras agitadas vidas. Me refiero al hecho de poder rozar con una sutileza estremecedora el significado profundo de la identidad, del ser, de lo real, de lo aparente.
... soy un hombre soñando ser una mariposa o una mariposa soñando que es un hombre?...
Y por otra parte me hizo reflexionar en cómo el percibir nos hace parte y nos da una especie de sincronía con nuestro entorno, quizás una medida de ser humano. Todo esto de manifiesto en el final, con el más que hermoso monólogo de Roy, un androide humanizado a través de sus visiones, de sus percepciones, sus imágenes, sonidos, colores. Aterrado con la finitud, obsesionado con la permanencia, simbolizada por la paloma blanca atrapada entre sus manos. La belleza del ultimo acto de Roy, sublimado por lo inexorable, acompañado de sus palabras llenas de poesía y resignación.

lunes, diciembre 25, 2006




Agradecimientos...

Agradezco el incentivo para haber empezado este siempre inconcluso trabajo de hacer un "Blogg" a un excelente amigo y artista, Mario Cofré, autor de los trabajos que aquí se muestran.

Gracias Mario!

lunes, septiembre 19, 2005

Bienvenidos al lugar en donde confluyen las palabras que nunca salieron.

Saludos..

Alfredo